La antigua Ferrera, feudo de Don Gutierre de Sotomayor y
señorío de los Duques de Osuna, la actual HERRERA DEL DUQUE se asienta sobre
un llano rodeada de cerros, muy próxima al embalse de García Sola. Sus
edificaciones se articulan en torno a la Plaza Mayor, rectangular y porticada de
galerías cubiertas con bóvedas, en la que encontramos una espléndida fuente
ochavada de jaspe negro realizada en 1787.
Bajo la atenta y protectora mirada de su Fortaleza, la huella de su pasado se deja sentir en importantes monumentos de indudable valor artístico. La iglesia parroquial de San Juan Bautista (s. XV), el convento Franciscano de San Jerónimo (s. XVI) o la ermita de la Consolación (s. XV).
Población de reconocido prestigio entre los amantes de la caza y la pesca, y referencia indispensable para los que gustan de una gastronomía de calidad arraigada en la tradición culinaria comarcal.
Con una artesanía que perdura en sus trabajos de esparto, mimbre, telares, utensilios de cocina en madera, corcho, y cuerno.
Su desarrollo como centro de servicios y equipamientos; disponiendo incluso de la única plaza de toros en todo el cuadrante nororiental de la Baja Extremadura, la otorgan el reconocimiento de "Capital de la Siberia".