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Cancionero musical de M. Arnaudas |
Es muy variado, y dependiente del ambiente en el que se canta: ronda, fiesta familiar o pública, en el campo o en el teatro. El cancionero aragonés es inmensamente rico en diversidad de motivos. La mujer amada (novia o esposa) es el destinatario más frecuente, para expresar un piropo, una afirmación de cariño, el desdén o la pena por la muerte de la amada; como ejemplo de lo primero y de lo último ponemos estas dos cantas de Moneva y Berdejo Casañal:ç Cerecicas de Monzón, duraznillas de Campiel y dos moricas de zarza: ésa es tu cara, mi bien. Porque se ha muerto mi novia doblan tristes las campanas; todos creen que se ha muerto y la llevo yo en el alma. En orden de frecuencia, el segundo tema es la Virgen del Pilar, aunque a la hora de cantar aventaje a todos los demás; se canta a la Virgen y a su templo. A la Virgen se le reza con la jota, se le pide ayuda para las personas y familiares y protección para Aragón y sus pueblos, sus campos y su máxima riqueza material, el agua. Entré un día a ver a la Virgen y como no sé rezar canté una jota "aspacico" y ví a la Virgen llorar. Que protejas Aragón, Virgen del Pilar, te pido; sus pueblos, hombres y campos, jota y agua, que son himnos. La patria grande y chica, España y Aragón, los pueblos de nuestro nacimiento y amores son tema frecuente de nuestros cantares: España es mi patria grande, mi patria chica Aragón. ¡Que suerte de ser baturro! ¡Que orgullo ser español! Amores tengo en Benasque amores tengo en San Juan, amores tengo en Gistaín y los mas firmes en Plan. El campo, las faenas agrícolas, la vida dura, el cansancio físico y moral son motivo frecuente de bellas y sencillas cantas como ésta: Cuando vuelva de la siega, asómate a la ventana, que a un segador no le importa que le dé el sol cara a cara. Pero, además de ser vehículo de sentimientos, una copla puede expresar una sentencia, un pensamiento o un consejo: El río vuelve a su cauce, la golondrina a su nido; pero al corazón no vuelve la ilusión que se ha perdido. Habla mal de las mujeres: verás que te dejan solo. Pero habla mal de una de ellas y en seguida tendrás corro.
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Alberto Casañal |
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Cancionero de jota de T. Iriarte Reinosa |
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