boton2.gif (1009 bytes)   La Jota de Ronda   boton2.gif (1009 bytes)

fot7.bmp (63514 bytes)

Jota de ronda (dibujo de Iñaki)

     La ronda constituye la manifestación más auténtica y popular del folklore aragonés, en la que participan tañedores, cantadores y el pueblo que acompaña para oír la "ronda seguida" y que espera en puertas y balcones para escuchar la "ronda parada". Los itinerarios se preparan de acuerdo con los domicilios de las personas que rondar, buscando calles y plazas donde mejor resuenen las tonadas.

     La rondalla va emitiendo variaciones continuamente, a la par que caminan tañedores, cantadores y acompañantes, en la fase llamada de "ronda seguida", y los cantadores "entran" libremente; cuando el grupo llega a la casa de la moza o persona a la que haya que  rondar se detiene y el cantador lanza su copla, que podrá repetirse y "rematarse" con una tercera de despedida; cantadores y tañedores son obsequiados desde los balcones con tortas y madalenas; la ronda termina a buenas horas de la madrugada en la Plaza Mayor, donde se echa la "rematadera", aunque extraoficialmente la ronda ponga colofón en alguna bodega.

     Motivo de las rondas son las fiestas de los pueblos, en las que se ronda a la Virgen, a los santos patronos y a las mozas; y los "sorteos de quintos" que han dado pie a hermosas tonadas en Aguarón, Fuendejalón y Alcañiz:

          Calle Mayor de Alcañiz,

          ¡cuántas veces te he rondado!

          Ya no te rondaré más

          porque me voy de soldado.

     Todavía en los pueblos de Bajo Aragón se festejan con espléndidas rondas los sorteos de quintos, en los que nunca falta la legendaria figura del Pastor de Andorra, que, a sus 65 años cumplidos, es capaz de "echar" ochenta o cien coplas en una noche, todas hermosas en letra y estilo. El carácter de las coplas de ronda es siempre alegre, en muchas ocasiones humorístico, frecuentemente ingeniosas.

    

     

    flecha1.gif (4127 bytes) Volver a página principal