boton2.gif (1009 bytes)   Historia de la jota cantada   boton2.gif (1009 bytes)

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Balbino Oresanz y sus discípulos:

gerardo Gracia y Bernardo Benito

     Dividimos en seis épocas la historia de la jota cantada desde 1.840 a 1.980:

1.- Hasta la aparición del "Royo del Rabal"(1.840-1.870): Se tienen noticias de pocos cantadores. Además del tío Chindribú, cantan Vicente Soler y Marianico "el del Gas", en Zaragoza; en Huesca el "tío Lereta", fematero, que alternaba los versos cantados y frases coloquiales con los viandantes.

2.- La época del Royo del Rabal y del Tuerto de las Tenerías (1.870-1.895): Representa el asentamiento y ordenación de los estilos gracias a la infatigable labor de Santiago Lapuente. La figura legendaria de Pedro Nadal, "el Royo del Rabal", marca esta época. Fue el cantador de más acusada personalidad. Síguele en importancia Mariano Malandia, "el Tuerto de las Tenerías", nobilísimo rival de "el Royo" Otros muchos cantadores fueron muy apreciados, la mayor parte conocidos por sus apodos: "el Csrretero", "el Fematero", "el Jardinero" en Zaragoza; Blas Mora y "el  Capacero", en Albalate; Juan Félez , los alquézar y Antonio Aznar, gran estilista, en Andorra.

3.- Epoca del "Niño Moreno" y Juanito Pardo (1.895-1.909): Las facultades de "el Royo" declinarían hacia 1.895, momento en que aparecerían dos niños de grandes facultades y perfecta dicción, Jose Moreno (de Andorra) y Juanito Pardo (de Zaragoza), herederos de Nadal en la atracción de públicos. Destacan en esta época Urbano Gracia, Gerardo Gracia, Juan A. Gracia, Sansón de Zuera, Bernardo Benito e Ignacio Valenzuela. La máxima figura femenina es María Blasco, que marcharía a Argentina en 1.910.

4.- La época de Miguel Asso y Cecilio Navarro (1.909-1.927): Representa, por el número y calidad de cantadores de ambos sexos, la más fecunda de la jota. El temido vacío por la marcha a Argentina de J. Pardo y M. Blasco no se produjo por la aparición de dos colosales cantadores, ambos de la parroquia de San Pablo: Miguel Asso y Cecilio Navarro, cuya noble rivalidad fue muy atrayente para el público. Dos espléndidas cantadoras aparecen en estos años: Pilar Gascón y Pascuala Perié.

5.- La época de Jose Oto (1.927-1.955): La colosal figura de Jose Oto domima por completo estos años, en los que el número de cantadoras de calidad supera al de cantadores. Entre éstos merecen mención Bienvenido Orga (de Muel), Celestino Ballarín (de Rueda de Jalón), Antonio Royo "el Chato de Casablanca"; en los últimos años de esta época aparecen dos cantadores que van a llenar la siguiente: Jose Iranzo y Jesús Gracia. Muy buenas cantadoras brillan en los años 30, como Camila Gracia y Gregoria Ciprés, de Huesca, Felisa Galé y Jacinta Bartolomé, de la parroquia de San Pablo de Zaragoza; tras la guerra civil hay que destacar a Celia Palacián, la gran Pilarín Pascual, Pilar de las Heras, Pilar Abad, Pilar Francés.

6.- La época actual (desde 1.955): La muerte de Felisa Galé supuso rudo golpe para José Oto, que, no obstante, continuará cantando hasta 1.960. Los dos cantadores de mayor significación son José Iranzo, "el Pastor de Andorra" nacido en 1.915, y Jesus Gracia en 1.922. Otros cantadores notables aparecidos antes de 1.955 son M. Jiménez (de Novillas). Entre 1.960 y 1.975 merecen ser citados J. Obon (Azuara), J. Sanvicente (Tarazona). Entre 1.975 y 1.980 hay que señalar la aparición de dos excelentes voces del campo: I. Lagranja, de Remolinos, y J. M. Julve, de Torrijo.


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Inocencia Sebastián


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Ignacio Valenzuela


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José Moreno

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"El tuerto de las Tenerías"

Mariano Malandía

 

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