|
|||
El "Tío Chindribú" Vicente Viruete |
La jota se canta a lo largo y a lo ancho de Aragón. Como manifestación espontánea de alegría se la hemos oído al labrador del Bajo Aragón o de las Cinco Villas, cuando regresan de sus faenas; al pastor del Pirineo o de las llanuras de Teruel; a las mujeres de nuestros pueblos o ciudades cuando realizan sus tareas domésticas; a Mariano Berduque, el famoso panadero de Villamayor, de bellísima voz, y a docenas de artesanos para aderezar sus trabajos. No obstante, parece lógico que en un territorio de más de 45.000 km. cuadrados haya diferencias de unas a otras comarcas aragonesas en los estilos, en el ritmo de las interpretaciones, en la importancia concedida a las distintas manifestaciones. En el cuadro 1 se resumen los diferentes elementos que caracterizan cada comarca. Además, la jota se canta, en los centros aragoneses repartidos por España, entre los que han destacado los de Valencia y Barcelona. Y también en Iberoamérica, en donde la jota sirve para alimentar dulces nostalgias: Cuando oigo cantar la jota y estoy lejos de mi tierra, de la alegría que siento me "paice" que estoy en ella. Fuera de España han tenido vida pujante los centros aragoneses de Buenos Aires, adonde llegaron antes de 1.910 Juanito Pardo y María Blasco y en donde se formó Pilar Gascón; y de Méjico, gracias a la labor de M. L. Lahuerta y de Lucía Perié.
|
||
"El Carabinero" Eustaquio Viruete |
|||
"El Royo del Rabal" Pedro Nadal |
|||
|
|||
|
|
|||