MAYOS DE VILLAR DEL COBO Ya estamos a treinta del Abril cumplido, alegraos damas, que Mayo ha venido. (bis) Si ha venido Mayo, bienvenido sea regando cañadas, casando doncellas. Si nos das permiso, si nos das licencia para dibujarte de pies a cabeza. Cuando no contestas, ni nos dices nada, señal que tenemos la licencia dada. Esas es tu cabeza, tan rechiquitita que en ella se forma una margarita. Ese es tu cabello, rubio como el oro, que cuando lo painas se te enreda todo. Tu frente espaciosa es campo de guerra, donde el rey Cupido plantó su bandera. Esas son tus cejas tan rearqueadas, son arcos del cielo y el cielo es tu cara. Esos son tus párpados, son dos picaportes, cuando tú los cierras, yo siento los golpes. Esos son tus ojos, luceros del alba, que cuando los abres la noche se aclara. Esas tus mejillas, tan recoloradas, parecen dos rosas en Abril criadas. Esas tus orejas, con tus dos endientes, con ellos se adornan tu cara y tu frente. Tu nariz aguda es punta de espada, que a los corazones sin sentir lo pasa. Esos son tus labios tan recolorados, parecen dos lirios en Abril criados. Esa es tu boca con sus dos carreras, de dientes menudos que parecen perlas. El hoyito, nena, que hay en tu barbilla ha de ser sepulcro para el alma mía. Esa es tu garganta, tan clara y tan bella, cuando bebes agua, toda se clarea. Esos son tus hombros, son dos escaleras para subir al cielo y bajar por ellas. Esos son tus pechos, son dos fuentes claras, donde yo bebiera, si tú me dejaras. Tu cintura es junco criado en el río, todos van a verlo, como es tan pulido.   Ya vamos llegando,   (Recogido por Leoncio, Escuela de Adultos, en 1992. Impreso: Perruca Artes Gráficas. DL TE – 113 –1992.)