Blesa en la Virgen de la Aliaga

La lluvia deslució la celebración de la Virgen de la Aliaga

Este año la lluvia, que cayó con frecuencia y en cantidad considerable, no dejó celebrar con la brillantez de costumbre la festividad de la Virgen de la Aliaga a los vecinos de Blesa, que como todos los años se trasladan el primer sábado de mayo a la ermita que esa Virgen tiene en las proximidades de Cortes de Aragón, para ofrecerle los productos de sus trabajos: flores, frutos, pastas, etc.

Generalmente, además de la santa misa y la bendición de los asistentes, en la ceremonia se bendicen igualmente los frutos, se venera la imagen, se ofrecen donativos y se saca a la virgen en procesión. Cuando se termina, todos los presentes comen en la explanada de la ermita y por la tarde se baila en el frontón de Cortes.

  Esta vez, salvo los actos que se pudieron hacer bajo techo, los demás se tuvieron que dejar para el año que viene. Por cierto, que como lo que se le pedía a la Virgen era agua para nues tros campos, no se puede negar que cumplió con nosotros, porque estuvo lloviendo toda la tarde y toda la noche. Así que cada uno nos fuimos a comer a nuestras casas.

La Virgen de la Aliaga se llama así porque la tradición cuenta que la Virgen María se apare ció a unos pastores sobre una aliaga.

Por los chicos/as del aula de Blesa:

Javier, Rocío, Teresa, Roberto, Rubén y Héctor